jueves, 22 de febrero de 2018

TANGO Y ESCOLAZO


Escolazo: término lunfardo, muy utilizado en el tango, conque se designan los juegos de azar
José Gobello, Marcelo H Oliveri. Curso Básico de Lunfardo. Academia Porteña del Lunfardo.

Las letras de tango hablan de los conflictos de la vida con una fuerza y un realismo que están fuera del alcance en otros géneros musicales. Un ejemplo es el caso de la ludopatía o la adicción compulsiva a los juegos de azar. Ignoramos por qué el tango está plagado de poemas que abarcan este tema cuando en el bolero, el folklore y las canciones mejicanas su presencia es pobrísima.

Indagar la razón es tarea para los expertos en ciencias sociales, e ignoro si alguien lo hizo. El origen prostibulario del tango donde abundaban los juegos de naipes y los dados caían sobre las mesas con su ruido característico, explican en gran parte la abundancia de poesía timbera.

                                   Cezzane Jugadores de cartas

El hecho es que las historias de individuos que sucumben a esta adicción son verdaderos casos clínicos relatados con un realismo que no lo lograrían los mejores tratados de psiquiatría en la materia.

Por culpa del escolazo, rico en terminología lunfarda es una muestra muy bien lograda de la decadencia progresiva del individuo atrapado por el juego.
Por culpa del escolazo
Me quedé bien en la vía,
Las cosas que ¡Mama mía!
Me tuve que apechugar.
Ya no podía empilchar,
Andaba misho de fasos,
Y al no gustarme el pechazo
Ni los grupos pa´ filar,
Para poder escabiar
Del whisky me fui al quebracho.
La letra describe como el protagonista, por falta de dinero, se fue desprendiendo paulatinamente de sus placeres, alejándose de los amigos, del café y reemplazando el whisky por vino ordinario. Se trata de un caso acentuado de ludopatía hasta el punto de sacrificar a las mujeres por el juego, como lo señalan las siguientes estrofas:
Ya no aporté más al feca
Ni a la barra de la esquina,
Le rajaba hasta a las minas
Por si había que garpar…
…Empeñé el zarzo y el bobo,
Refundí hasta la marroca,
Del centro me fui a la Boca
A vivir en un altillo.
El aire de conventillo
Me fue ganando de apuro,
A fuerza ´e marroco duro
Ya no podía tirar,
Y al no poderme aguantar
Me hice amigo del laburo.
Música de Roberto Grela y letra de Mario Cecere (1976).

El tango Escolazo de Francisco García Jiménez con música de Anselmo Aieta surgido en 1953, fue cantado exclusivamente por Edmundo Rivero y es muy difícil encontrar grabaciones en el mercado. Esto constituye una pena porque, abundando en términos lunfardos perfectamente posicionados en el poema, representa una descripción perfecta del deterioro progresivo del jugador hasta terminar en la miseria.

En descartes pensativos
se entreveran por mi frente
fulerías del presente
con primores del ayer.
¡Era linda la que quise!
¡Tuve resto en el bolsillo!
Puro lujo, puro brillo,
puro dar... sin recoger.
Yo perdí el amor sincero,
yo apuré mi vida en copas,
yo vestí de ricas ropas
la coqueta desnudez.
Y pensar que condenado
por la ley del escolaso,
juego igual... ¡si el mismo
mazo me lo tiran otra vez!

En las últimas estrofas el protagonista considera al juego como una ley, un fatalismo al cual está irremediablemente condenado, es decir algo que está obligado a cumplir y del que no puede escaparse ya que juega igual si otra vez le tiran el mismo mazo. Hacer click aquí para escuchar el tango


El vicio descontrolado lo vemos también en el tango Mala entraña escrito en 1927 por Celedonio Flores con música de Enrique Maciel:

Malandrín de la carpeta,

te timbeaste de un biabazo
el caudal con que tu vieja
pudo vivir todo un mes,
impasible ante las fichas,
en las noches de escolaso…
Música de Enrique Maciel y letra de Celedonio Flores (1927).

Por una cabeza


Obligado a realizar una selección muy estricta por cuestiones de espacio, me limitaré a tres tangos. Uno de ellos es Palermo, de 1929, escrito por Juan Villalba y Hermido Braga, y musicalizado por Enrique Delfino:

¡Maldito seas, Palermo!
Me tenés seco y enfermo,
mal vestido y sin morfar,
porque el vento los domingos
me patino con los pingos
en el Hache Nacional.
Pa' buscar al que no pierde
me atraganto con la Verde
y me estudio el pedigré
y a pesar de la cartilla
largo yo en la ventanilla
todo el laburo del mes.

Berretines que tengo con los pingos,
metejones de todos los domingos...
Por tu culpa me encuentro bien fané...
¡Qué le voy hacer, así debe ser!
Ilusiones del viejo y de la vieja
van quedando deshechas en la arena
por las patas de un tungo roncador...
¡Qué le voy hacer si soy jugador!

El otro tango, que fue motivo de fondo musical de varias películas de Hollywood, es Por una cabeza, de Gardel y Le Pera, que termina diciendo:

Basta de carreras,
se acabó la timba.
¡Un final reñido ya no vuelvo a ver!
Pero si algún pingo llega a ser fija el domingo,
yo me juego entero. ¡Qué le voy a hacer..!

Quienes escribieron estas letras, seguramente conocían casos de jugadores compulsivos, de otra manera no se puede describir en forma tan precisa la sintomatología del individuo presa del impulso irreprimible hacia el juego y las apuestas.

¿Produce adicción el baile del tango?
La respuesta está en un artículo publicado por un grupo de investigadores franceses, quienes evaluaron a 1129 aficionados al baile del tango y utilizaron el criterio del DSM-IV sobre el capítulo de adicciones. 

Encontraron que la tasa de dependencia es del 45,1% y que el síndrome de abstinencia es del 20%, por lo tanto llegaron a la conclusión de que el baile del tango y su música produce adicción, pero los efectos positivos superan largamente a los efectos negativos.

Es que el tango como baile posee cualidades especiales, imprescindiblemente requiere la participación de un hombre y de una mujer que generalmente bailan estrechamente enlazados. La danza exige concentración y por lo tanto no se habla lo que permite gozar del contacto con la pareja. 

Los movimientos son sensuales, elegantes y atractivos conformando una estética agradable a los ojos del espectador. El baile tiene una característica adicional única: nunca se termina de aprender, tantos son los pasos y las variaciones que lo constituyen.


La sumatoria de todos estos aspectos explica por qué bailar tango produce adicción.

martes, 13 de febrero de 2018

EL PÁNICO ESCÉNICO


El miedo o pánico escénico es independiente de la habilidad y la experiencia del protagonista. A pesar de haber actuado en numerosas representaciones e incluso sabiendo que el público lo ama, lo respeta y tiene conciencia de su virtuosismo, constituyen para el intérprete, circunstancias que no alcanzar para atenuar su angustia ante una sala colmada que lo aplaudió entusiasta al ingresar en escena.

Quienes sufren pánico escénico se encuentran muy cómodos actuando ante un grupo de amigos o en una sala de grabación, pero no soportan ser el centro de atención ante una gran audiencia. Un violinista que integra una orquesta, es excepcional que sufra de pánico escénico, porque su presencia se diluye junto con una docena de violinistas durante la ejecución de una sinfonía, pero las cosas son muy diferentes cuando se encuentra en primera línea junto al director como solista de un concierto.

Los dos personajes que se desarrollarán en esta exposición son intérpretes de instrumentos musicales como el piano y el cello o violonchelo.

VLADIMIR HOROWITZ

                                       Vladimir Horowitz  (1903-1989)

Concierto en el Carnegie Hall
Corría el año 1926 y en el Carnegie Hall de Nueva York hacía días que se habían agotado todas las entradas. La sala estaba colmada y no era para menos, esa noche tocaba por primera vez en Manhattan el pianista Vladimir Horowitz. Se esperaba una magnífica representación del Concierto Número 1 para piano de Tchaikovsky, que Horowitz interpretaría junto con la Orquesta Filarmónica de Nueva York.

El público presente ignoraba que Horowitz necesitó dar varias vueltas alrededor de la manzana del teatro en la Séptima Avenida. Finalmente, hizo detener al asombrado conductor del taxi, le pagó y, no sin esfuerzo, traspuso las puertas del Carnegie Hall. Ahora sólo tenía que ingresar al escenario. La orquesta ya estaba ubicada y solo faltaban el director y él, totalmente indeciso, la frente sudorosa, la boca reseca y con un “nudo” en el estómago.

De pronto, el director, nada menos que Sir Thomas Beecham, empujándolo suavemente le dijo: “Adelante, Horowitz”. La sala estalló en aplausos. Horowitz saludó ceremoniosamente y se sentó frente al piano. Mientras se frotaba las manos, recobró el aplomo y le hizo una señal con la cabeza al director para que iniciara el primer movimiento. 

Apenas cesaron los cornos, Horowitz volcó toda su energía sobre el teclado; ahora se sentía seguro y sabía que todo iría bien. Al finalizar, el público lo ovacionó de pie, y debió salir a saludar varias veces hasta que se retiró aliviado. Al día siguiente, los diarios neoyorquinos elogiaron la magnífica velada.
No sería esta la última vez que Horowitz tendría estos episodios, entre 1936 y 1985 tuvo cuatro situaciones en que abandonó los escenarios debido a su trastorno e incluso en una ocasión, somatizó de tal forma el miedo escénico que tuvo un lapsus de memoria en plena actuación.

Un talentoso del piano
Vladimir Horowitz nació en Kiev, Ucrania, en 1903, y su primer maestro fue su propia madre, que era una eximia pianista. A los 22 años, escapó del comunismo e inició giras por Europa, en las que varias veces tocó bajo la batuta de Arturo Toscanini. A ambos los unió una profunda amistad y mutuo respeto profesional y Horowitz, finalmente se casó con su hija, Wanda Toscanini. En 1940, se radicó definitivamente en los Estados Unidos.

                         Con su esposa Wanda Toscanini

Horowitz había adquirido un estilo y una técnica musical considerados espléndidos, casi sobrenaturales; podía tocar con gran rapidez, pero con espíritu romántico y extremadamente elegante. Por momentos, hacía rugir el piano para luego seguir con un pasaje de suavidad exquisita. Se empezó a hablar del estilo “horowitziano” y fue uno de los concertistas que más grabó con distintos sellos musicales.

Sin embargo, el miedo escénico fue su peor enemigo y, en varias oportunidades, hubo que levantar la función y postergarla para nueva fecha, tal era el terror que ocasionalmente lo dominaba. A pesar de ello, su última grabación la hizo pocos días antes de morir de un ataque cardíaco el 5 de noviembre de 1989.

PABLO CASALS



                                   Pablo Casals (1876-1973)

El eximio violinista Isaac Stern al referirse a Pablo Casals manifestó “Toda mi vida reverencié a Casals quien reunía en sí mismo a dos personalidades imponentes: el mejor violonchelista de la historia y ser un filántropo ejemplar”. Son piezas de oro de la música las interpretaciones de los quintetos de Schubert y los sextetos de Brahms donde Stern y Casals forman parte del grupo musical.

Ascenso a la gloria
Pablo Casals nació en un pueblo cercano a Barcelona y desde su infancia se enamoró del cello, por su sonido grave y dulce y según dicen, el más parecido a la voz humana.
Pablo costeaba sus estudios tocando en un café donde en una noche se encontraba presente Isaac Albéniz, ya en el pico de su fama. El compositor y pianista quedó impresionado con la técnica del muchacho y se lo presentó a un noble, el conde Morphy que era protector de las artes. 

De esta manera Pablo consiguió un subsidio para estudiar en Madrid, pero al cabo de un tiempo sin bien había avanzado considerablemente, la escuela de Madrid no era suficiente. Pablo merecía perfeccionarse en los grandes centros de Europa y el conde Murphy le sugirió el conservatorio de Bruselas, uno de los más prestigiosos.

Aquí nos encontramos con una anécdota que muestra la línea de conducta que caracterizó a Pablo en todos sus actos y que es tan valiosa como su habilidad en el arte musical. Al presentarse a prueba en el Conservatorio, lo mandaron al fondo del salón en la clase de violonchelo, mientras tocaban los alumnos. Por fin el profesor le dijo con sarcasmo: "A ver, españolito, ¿quieres tocarnos algo? Y citó una larga lista de composiciones, todas las cuales Casals declaró saber. "¡Este chico lo sabe todo! comentó el maestro, y la clase rió a carcajadas. El catedrático indicó a Casals que tocara una pieza de muy difícil ejecución. Al terminarla, todos se quedaron mudos, maravillados, y el maestro le propuso:
- Obtendrás el primer premio si aceptas inscribirte en mi clase.
-No - replicó Pablo - . Me ha puesto usted en ridículo delante de sus alumnos.

A los 22 años de edad, se dirigió a París llevando en su bolsillo una carta de recomendación para el destacado violinista y director de orquesta Charles Lamoureux. El primer encuentro no fue nada entusiasta, ya que el músico lo recibió con frialdad y le dijo que volviera al día siguiente. Así lo hizo Pablo y Lamourex le ordenó que empezara a tocar mientras él escribía en su escritorio. Pero cuando el catalán empezó a tocar, el músico francés dejó caer la pluma y lentamente se volvió hacia Pablo mientras miraba atentamente los desplazamientos del arco sobre el instrumento. Terminada la pieza musical, se levantó y lo abrazó con entusiasmo mientras exclamaba: "¡Hijo mío! ¡Eres uno de los elegidos!

Músico y humanista
El virtuosismo de Pablo lo convirtió en figura internacional, y cobraba enormes sumas por tocar en público. Sin embargo, su espíritu humanista lo llevó a fundar en 1919 en Barcelona la Sociedad Obrera de Conciertos y la creación de la Orquesta Paus Casals, que pronto adquirió fama mundial. La sociedad llegó a tener 300 mil afiliados, que pagaban unos céntimos al año por las entradas. 

De esta manera, Pablo se aseguró que los humildes pudieran tener acceso a la música clásica. En los momentos en que la sociedad era deficitaria, ponía dinero de su propio bolsillo y se calcula que durante la existencia de esta institución, Pablo aportó cerca de un millón de dólares de su patrimonio personal.

La guerra civil española dio al traste con la Sociedad Obrera de Conciertos y con su orquesta. La noche del 18 de julio de 1936, los ejércitos del mesiánico dictador Franco, se encontraban a las puertas de Barcelona, en momentos en que Pablo se aprestaba a dirigir la Novena Sinfonía de Beethoven. Entonces se dirigió a los músicos diciéndoles: "no sé cuándo podremos reunirnos de nuevo; propongo que terminemos de tocar la sinfonía en calidad de adiós o hasta luego".

Nunca más volvió a España, así como rehusó todas las ofertas que le vinieron de las dictaduras de Mussolini y de Stalin. En cuanto a la Alemania de Hitler, altos jefes del nazismo lo buscaron en su casa de Prades, en los Pirineos franceses, para que tocara ante el Füher. Pablo no estaba dispuesto a que Hitler sacara rédito publicitario con su presencia y se negó, con lo que ingresó a la lista negra de los enemigos del régimen. Como señaló Thomas Mann, premio Nobel de Literatura, Pablo fue "uno de esos raros artistas que vienen a salvar el honor de la humanidad".

Vida privada y pánico escénico
Casals se casó tres veces: la primera en 1906, con una violonchelista portuguesa; la segunda, en 1914, con una cantante norteamericana. En 1957 volvió a contraer matrimonio, esta vez con Marta Montañez, joven y encantadora violonchelista puertorriqueña que había viajado a Prades para estudiar con él. Marta tenía 20 años de edad, y él 80. La pareja se mudó a Puerto Rico, donde Pablo reanudó el Festival Casals, que se ha venido celebrando todos los años a partir de 1957 en el teatro de la Universidad de Puerto Rico. Con frecuencia se trasladaba a Vermont en Estados Unidos donde daba cursos y dirigía el festival organizado por su amigo el famoso pianista Rudolf Serkin.

El pánico escénico estuvo a punto de arruinar su carrera. Estaba tan nervioso la noche de su presentación en Viena, que el arco del cello se le escapó de las manos y fue a caer entre el auditorio. En total silencio los espectadores pasaron el arco de una fila a la otra hasta que llegó de nuevo al músico. En otra ocasión se lastimó la mano izquierda en un accidente, al escalar una montaña. Tenía solo 24 años y estaba considerado como uno de los mejores cellistas del mundo. Acabada de dar un concierto para la Reina Victoria y tenía numerosos compromisos de capital importancia. Sin embargo, el accidente le produjo una reacción inmediata de alivio, al pensar que ya no tendría que tocar en público. "Solo pensar en un concierto ante una gran platea me da pesadillas", confesó en varias oportunidades. Por fortuna para la humanidad que ama la música clásica, su mano se curó en pocos meses y no le quedó más remedio que volver a los escenarios.

Para muchos intérpretes que sufren de pánico escénico, fallar en una nota puede ser catastrófico y desencadenar el trastorno. Pablo había pasado por esa situación en más de una oportunidad y solía dar el siguiente consejo a quienes tenían su mismo problema: “No hay que darle ninguna importancia a una nota mal dada, solo hay que prestar atención a las notas hermosas que producimos”.

En agosto de 1973 Isaac Stern se encontró con su amigo cuando ambos visitaron Israel. Recordaron sus reuniones y las numerosas grabaciones y presentaciones en público que hicieron juntos y que hoy son piezas de colección para los melómanos. Cuando se despidieron Stern lo siguió con la mirada mientras el anciano se alejaba lentamente y se dio cuenta que no volvería a ver a su amigo y compañero de funciones y de grabaciones. 

Entonces recordó las opiniones de Pablo sobre el envejecimiento: “Para mí no significa nada envejecer. Es solo cuestión de calendarios. "Mientras podamos admirar y amar seremos siempre jóvenes. No entiendo a quienes se lamentan de sus años. Una vez le dije a un amigo: no es que seas viejo. Lo que pasa es que fuiste joven hace mucho".


                                  Isaac Stern junto a un octogenario Casals
-
 CD: Horowitz in Moscow. Concierto de piano interpretado por Vladimir Horowitz. 1986.
- Plaskin G. Biography of Vladimir Horowitz. Londres. Macdonald & Co. 1983. ISBN 0356091791.
Isaac Stern. El inolvidable Pablo Casals. Reader’s Digest, Junio de 1975, pag 35-39.
Joan Acocella. I can’t go on. What´s behind stage fright?. The New Yorker 03/08/2015.

Wesner RB, Noye R Jr, Davis TL. The occurrence of performance anxiety among musicians. J Affect Disord 1990;18:177-85.

Nagel JJ. Treatment of music performance anxiety via psychological approaches: a review of selected CBT and psychodynamic literature. Med Probl Perform Art 2010 Dec;25:141-8.
Clark DB, Agras WS. The assessment and treatment of performance anxiety in musicians. Am J Psychiatry 1991;148:598-605.


martes, 6 de febrero de 2018

EN LA VÍA

Dónde hay un mango
Que yo lo he buscado
Con lupa y linterna
Y estoy afiebrado?
Donde hay un mango de Ivo Pelay y Francisco Canaro

El señor Niklauss y su empresa
Como lo viene haciendo desde hace 27 años a las ocho y treinta de la mañana, Niklauss dirige su automóvil hacia la rampa de estacionamiento de la empresa Tyrell Corporation que fabrica robots. Aplica su tarjeta de identificación sobre la pequeña pantalla, pero la barrera no se levanta. Vuelve a intentarlo hasta que se acerca un personal de vigilancia con el uniforme de la empresa quien confirma que la tarjeta dejó de ser válida. -Señor Niklauss, le sugiero que se dirija a la oficina 10 del primer piso para resolver el problema, mientras tanto lo puede ubicar en la cochera 72-.

Hace varios años que Niklauss conoce a este afroamericano y en esta ocasión le nota una expresión que no es la habitual, la del saludo acompañado de una amplia sonrisa. Algo intrigado abandona el vehículo y se dirige hacia los ascensores. Una vez en el piso 31 percibe que algo raro flota en el ambiente, la misma sensación que tuvo con el empleado de la barrera, se repite con sus compañeros de trabajo. No son las sonrisas ni los gestos habituales que ahora parecen forzados.

Al llegar a su oficina se le despejan todas las dudas, en la puerta, que está cerrada, la marca despulida de la madera denuncia el sitio donde estaba el cartel en que se leía “G. Niklauss” y debajo “Asesor de Planeamiento”. Aterrado se da cuenta que ya no pertenece al plantel de Tyrell Corporation.

Hollywood nos solía brindar escenas como estas y nos asombrábamos ante la metodología despiadada que se empleaba habitualmente en las empresas de Estados Unidos. Hoy día, aquí donde vivimos, el empleado ni siquiera puede trasponer las puertas de la empresa, un cordón de gendarmes o policías, con caras de pocos amigos, se lo impide, mientras que alguien le alcanza una lista de los despedidos donde figura su nombre.

El impacto del desempleo
El trabajo, además de proveer el medio de sustento para él o ella y su grupo familiar, es una fuente de bienestar y equilibrio. En la mujer, la pérdida del lugar de referencia donde desarrolla sus funciones constituye un golpe terrible, pero en el hombre es devastador ya que tiene el mandato a lo largo de los siglos de que él es responsable de mantener el hogar. Se ha dicho en varias ocasiones que después de la muerte de un ser querido, el peor golpe para el hombre es la expulsión de su lugar de referencia laboral.

La rutina del trabajo aporta los siguientes beneficios: mayor sentido de autonomía, mejor calidad de vida, reducción de los síntomas de depresión y ansiedad, mayor acceso a recursos para enfrentar las demandas, consolidación del estatus social y oportunidades únicas para el desarrollo personal y la promoción de la salud mental.

El desempleo conlleva la pérdida de una rutina, de la seguridad y de las relaciones con otras personas. Es importante señalar que el sistema neoliberal, extendido a nivel planetario, ha logrado inculcar en la sociedad que la culpa de la pérdida del trabajo recaiga exclusivamente sobre la víctima. Él es el único responsable, no la empresa y esto genera su desvalorización y la pérdida de la autoestima. Las preguntas más frecuentes que se hace a sí mismo el desocupado son: ¿Qué error cometí, en qué me descuidé, me faltó creatividad o generar nuevos proyectos? Lo más probable es que ninguno haya sido la causa del despido. Simplemente le tocó caer en la bolsa del departamento de Recursos Humanos, que responde al eufemismo de “flexibilización laboral”.



Deslocalizaciones y flexibilidad laboral
El objetivo del capitalismo neoliberal, de acuerdo a las instrucciones del Fondo Monetario Internacional y que el gobierno de Cambiemos sigue al pie de la letra, es mantener una tasa alta de desocupación a los efectos de que los trabajadores se aferren desesperadamente al empleo que poseen y acepten sumisos ajustes salariales y aumento de las horas de trabajo sin compensación.

Dos ciudades de Estados Unidos: Schenectady y Detroit, quedaron despobladas como resultado de uno de los fenómenos más despiadados del capitalismo neoliberal: la deslocalización. La gran palabra ya está lanzada y es la estrategia que adoptaron los países ricos ante la feroz competencia de las naciones emergentes.

                     Arriba: zona fabril de Detroit. Abajo: casas abandonadas

Deslocalización es la transferencia de una actividad productiva de un país a otro: se cierra una fábrica en Estados Unidos y se abre en China, que fabricará los mismos productos y con la misma marca, para ser en parte exportados al propio Estados Unidos. En un sentido más amplio es también la transferencia de todas o parte de las actividades productivas hacia un país emergente de bajos salarios, mediante la creación de una filial o recurriendo a un subcontratista.

La razón fundamental que impulsa a una empresa a deslocalizarse es reducir los costos unitarios de producción a través de salarios más bajos que en el país de origen. Cuando en Europa y Estados Unidos, el costo de una hora de mano de obra en la industria manufacturera oscila entre 17 y 20 dólares, en Polonia o República Checa es de 5 dólares y en China es de 1,70.

Impacto de la pérdida laboral sobre la salud mental
Es extremadamente raro que la persona sin trabajo conserve indemne su salud mental. Argentina no es un país que se caracterice por relevamientos estadísticos confiables, por lo tanto aquí se recurrirá a datos de otras regiones.

Abuso de sustancias. Según una encuesta de Estados Unidos, durante los períodos de recesión no se observó aumento en la tasa de alcoholismo, pero sí de la frecuencia de episodios de ebriedad. En cambio, en España se detectó un aumento del alcoholismo y del consumo de bebidas alcohólicas de baja calidad.

El aumento del tiempo libre y la necesidad de evasión de la realidad contribuyen al aumento del porcentaje de consumo de drogas ilícitas como cocaína y marihuana.

Depresión. El desempleo, particularmente cuando es prolongado, se asocia con cambios en el status de salud de la persona afectada y uno de los trastornos más frecuentes es la depresión. El impacto es mayor en las sociedades con bajos niveles de desarrollo económico, distribución desigual de la riqueza, escasa inversión de políticas sociales, o altos niveles de desempleo previos al período de crisis. Por eso es que la OMS sugiere evaluar el fenómeno de depresión en forma particular para cada país.

En algunas naciones de Europa, como Portugal, la tasa de depresión por cada 100.000 habitantes aumentó de 178 en 1995 a 731 en 2013 en los hombres. En las mujeres fue mayor de 789 a 7000. Estas subas coincidieron con el aumento en la tasa de desempleo.

Según una encuesta Gallup, la tasa de depresión aumenta a medida que se prolonga el tiempo sin actividad laboral.


Relación entre el tiempo de desempleo y la tasa de depresión. Encuesta Gallup. RJ Rosen. The Atlantic.

Varios estudios sobre depresión compararon en forma separada el impacto del desempleo y el del empleo inestable o inseguro. Los resultados mostraron que las tasas de depresión fueron similares para ambas situaciones.
Una observación interesante establece que la persona que encuentra un nuevo trabajo después de un tiempo de estar desocupada, tiene más chances de perderlo en el período de un año, que la persona que por propia decisión cambia de referencia laboral. La hipótesis más aceptada es que el individuo ingresa a la nueva actividad con cierta carga de depresión que limita su energía y su creatividad.
A la depresión se le asocia la vergüenza y la humillación, porque el individuo se encuentra en situación de inferioridad ante sus pares. Es muy ilustrativa la nota que un desempleado dirigió a un medio de Estados Unidos: "Observo a mis pares que tienen, hogar, esposa e hijos y me avergüenzo y deprimo. Tienen trabajos, seguros de salud, relaciones y hogares, mientras que yo ni siquiera tengo una cama donde dormir”.



Suicidio. En España 10 personas se quitan la vida cada día y es la primera causa de muerte no natural por delante de los accidentes de tráfico. Durante el año 2014, período en que estalló la crisis económica, se suicidaron 3910 personas con mayor predominio de hombres que de mujeres y representó un 20% más que en 2007 antes de la crisis.

En la película Mi tío de América de Alain Resnais, filmada en 1980, se dan tres reacciones diferentes del individuo ante la pérdida del trabajo: descarga externa de la rabia e impotencia agrediendo a terceros; descarga interna con daño somático donde el individuo desarrolla un infarto y descarga interna con daño autoinfligido en que realiza un intento de suicidio.

El club del trabajo Dado que no se puede esperar ningún tipo de contención para el desempleado por parte de los gobiernos neoliberales, incluyendo el que tenemos, algunos países crearon el “club del trabajo”. Estas organizaciones están constituidas por expertos que asesoran al desempleado a generar nuevas estrategias, tratan de posicionarlo en nuevas actividades y proveen apoyo psicológico.

Los resultados de estudios bien controlados mostraron que estas entidades redujeron la pérdida de salud psíquica y orgánica en las personas desempleadas comparados con aquellas que no recibieron este beneficio.

Conclusiones
El desempleo es un azote de la sociedad moderna que produce efectos altamente destructivos en el ser humano y por lo tanto el bienestar psicofísico de una sociedad requiere tasas de desempleo por debajo del 5%. En Argentina, a partir de 2016, la jauría gobernante, elevó a dos dígitos la tasa de desempleo que se encontraba por debajo del 6%.
Es necesario reformar los principios económicos que regulan el libre mercado, prescindir de las pautas que exige el Fondo Monetario Internacional y promover un Estado activo que controle los abusos en la desigual distribución de la riqueza. Lamentablemente, no es este el camino que estamos viendo, ni aquí, ni en gran parte del planeta.



         Nicolás Dujovne, Ministro de Hacienda, luce orgulloso y satisfecho de poder 
        compartir su imagen con la presidenta del FMI

En Argentina se ha producido un cambio de paradigmas que carece de antecedentes en la historia del país. Los principios morales, le ética, el honor a la verdad, la justicia independiente, el estado benefactor, los derechos humanos y la seguridad jurídica, fueron borrados de un plumazo. Ahora prevalece la corrupción, la extorsión mafiosa, el chantaje, la justicia al servicio del gobierno, un estado bobo y atontado, presos políticos y el culto a la mentira más descarada. Cambalache alcanzó su máxima expresión.

Un viejo verde que gasta su dinero
Emborrachando a Lulú con el champán
Hoy le negó el aumento a un pobre obrero
Que le pidió un pedazo más de pan.
Acquaforte de Horacio Pettorossi y Juan Carlos Marambio Catán.

Moore THM, Kapur N, Hawton K, et al. Interventions to reduce the impact of unemployment and economic hardship on mental health in the general population: a systematic review. Psychological Medicine 2017;47, 1062–1084.
Oyesanya M, López-Morinigo J, Dutta R. Systematic review of suicide in economic recession. World J Psychiatr 2015 June 22;5(2):243-254.

Rosen RC. The Mental-Health Consequences of Unemployment. The Atlantic, 09/06/2014.

San Martin OR. El número de suicidios crece un 20% desde el inicio de la crisis económica. El Mundo, 30/03/2016.


Frasquilho D, Gaspar Matos M, Salonna F. Mental health outcomes in times of economic recession: a systematic literature review. BMC Public Health 2016;16:115.